Pues nada, que como bien prometo y nunca cumplo, desistí de actualizar el blog cada determinado tiempo y mejor vengo a el cuando tengo la necesidad de seguir expresando lo que siento, lo que me pasa y así, después de 10 años que podemos prometernos que no sepamos ya que no vamos a cumplir.. Así que esta de más el seguir con este verbo maradeador de marido golpeador; pero yo en lugar de decir que ya no lo voy a volver a hacer, por supuesto que mi promesa es venir todos los días a escribir cuan monótona se ha tornado mi vida de Godinez.
Pues aunque así lo parezca la verdad es que de Octubre para acá mi vida ha dado un cambio radical, un giro de 180° Estoy trabajando en una agencia de publicidad, conocí a alguien nuevo.. Este blog, ustedes y yo mejor que nadie sabemos que la relación con F no daba para más.. Se acabó, se desgasto, después de tanta promesa sin cumplir… (¡Ups!).
Al susodicho que llamaremos “Eme” (Como el famoso Hache de 3MSC) lo conocí de una forma por demás curiosa, mientras navegaba en internet… Seguro aquí es donde abren sus bocas al máximo y exclaman “¡Como es posible! ¡Pero que te pasa! ¿Enloqueciste?, etc, etc, etc” Y anexas. Es un tipazo, lo conocí en Octubre… Tengo un mes saliendo con el y solo puedo decir que es todo lo opuesto a lo que yo conocí de una relación… Dijera mi mamá “Estas conociendo el otro lado del sol”.
En efecto… No somos nada, estamos en el proceso de salir, conocernos, él sabe mi historia amorosa no le estoy mintiendo, Sabe que no puedo escribir una historia sobre las cenizas de otra... Todo el tiempo me dice cuanto le gusto y cuanto le encanta estar conmigo, mi compañía y mi personalidad, dice que le encanta que yo, sea tan yo…
Es atento, caballeroso, es un lindo; he vuelto a sonreír. Y creo que con eso es más que suficiente.
Aparte que me hace querer tener en paz todos los aspectos de mi vida… Estar en paz conmigo, un año y meses después he soltado el dolor, el rencor y la amargura… Y estoy haciendo las pases con el pasado, por salud mental y bienestar emocional mío y de nadie más

